El semen de caballo se convierte en una costosa delicatessen en Nueva Zelanda

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Como parte de un concurso de cocina gourmet, un restaurant en Nueva Zelanda populariza una bebida de manzana con semen de caballo, la cual, según su chef, es especialmente popular entre las damas.

Es usual que la gente de distintas partes del mundo se asombre ante los gustos culinarios de otros lugares, tal que a alguien en Gran Bretaña le podría parecer extraño que en México se consuman insectos, o a algún foráneo le podría parecer asqueroso —o cruel— que se coman perro y ratas en algunas partes de Asia. Pero en este caso a las mismas personas de Nueva Zelanda seguramente les parecerá algo exótico que en su propio país se empiece a consumir semen de caballo —aunque tal vez eso suceda porque no lo han probado.

El restaurant neozelandés Green Man Pub ha empezado a servir shots de semen de caballo con infusiones de manzana como parte del concurso nacional de Monteith’s Beer & Wild Food Challenge. Los shots de semen de caballo son el complemento de un pato asiático servido con unos rollos primavera pua.

Según el chef Jason Varley la bebida es especialmente popular con las mujeres. “Algunas damas pensaron que era fabuloso, hubo dos que incluso dijeron que iban a regresar a casa y hacer que sus hombres comieran pasto”, dijo el jovial chef.

Al parecer la bebida en un principio no ha gozado de popularidad entre los caballeros, quienes, quizás por prejuicios sociales, se han abstenido de probar el elíxir. Por el contrario, los que sí se han atrevido lo han encontrado “pasable”. El chef mismo asegura que él ya bebió su creación, que sabe bien, ” un poco como a natilla”.

Una bebida así no es barata, ya que 20 ampolletas de semen cuestan más de 300 dólares. Sin embargo, hay quienes dicen que bien lo vale (recordemos la tribu de los Sambia de Papua Nueva Guinea que beben litros de semen de sus amigos en la adolescencia para masculinizarse).

Las autoridades correspondientes de bebidas y alimentos en Nueva Zelanda han determinado que tomar semen de caballo no constituye un riesgo para la salud.