Consejos para una buena higiene sexual del pene

Ratio:  / 1
MaloBueno 
Tamaño letra:

Y es que todo miembro viril es importante para el correcto desempeño sexual pero también influye en la salud física y emocional.

La higiene del pene debe ser parte de una rutina diaria en todo joven adolescente y adulto. Debido a la serie de secreciones que pueden encontrarse en contacto con él, es fundamental una buena tarea de higienización,

sobre todo en caso de personas que no han sido circuncidadas.

 

Las glándulas de Tyson están situadas en la parte inferior del prepucio y durante la infancia no presentan ningún tipo de actividad. Ya en la pubertad, comienzan a producir esa secreción que mezclada con las células sobrantes forman el esmegma, cuya función es proteger y lubricar el pene.

El esmegma, oleoso al tacto, desprende un olor característico que puede resultar desagradable a la hora de practicar sexo oral. Y además, como generalmente contiene bacterias, no limpiar bien la zona puede producir infecciones o inflamación.

Por ello es recomendable que presten atención a los siguientes consejos:

- Una rigurosa limpieza genital es importante por dos razones fundamentales: para evitar olores y para prevenir la llegada de microorganismos dañinos que pueden producir molestias, irritaciones y demás padecimientos. Lo ideal es que esta higiene se realice con jabón neutro para evitar que las fragancias de los comunes produzcan irritaciones o alergias.

¿Con qué frecuencia es recomendable realizar este tipo de higiene?

En cuanto a la frecuencia, con una ducha diaria y la rutina de asear los genitales tras orinar y defecar, es más que suficiente.

Después del acto sexual no es indispensable correr a hacer una limpieza. El hombre no necesita ir al baño para limpiarse después del acto ya que las bacterias que provienen de la vagina no perjudican al sexo masculino. Únicamente para algunos casos (micosis o piel sensible) o si el médico lo recomienda, pero en general se puede pasar una noche sin necesidad de hacer una limpieza intima después del acto sexual.

En el caso de hacer el acto sexual durante la menstruación no hay ninguna clase de peligro (si ninguna de las dos personas tiene el SIDA) pero es preferible hacer rápidamente una limpieza después del acto ya que la sangre es un medio favorable para el desarrollo de los microbios.

Para limpiarlo tira hacia atrás del prepucio y seguidamente lava bien el glande con agua templada. Limpia delicadamente su base, sobre todo la parte que entra en contacto con el prepucio. Esto ayudará a evitar infecciones que pueden ocurrir a causa de bacterias, capas de piel muerta y aceites naturales de la piel, procesos naturales en la existencia del pene.

Cuando hayas terminado seca bien toda la zona para evitar la formación de hongos. Las bacterias sobreviven en ambientes oscuros y húmedos, y por ello es necesario mantener tanto el glande como el interior del prepucio seco después de un baño.

- Es importante también que cuando orines recuerdes expulsar el líquido de forma constante y enérgica ya que de este modo también estarás liberándote de bacterias. Eso sí, una vez que hayas terminado con lo que estés haciendo con tu miembro, procura que esté al resguardo bajo la ropa interior antes de subir la cremallera del pantalón.

- Parece bastante obvio, pero es importante recordar que debes usar ropa interior limpia a diario. A ser posible de algodón y que no sea ceñida.

- Cuando practiques sexo anal SIEMPRE usa condón, ya que en esta zona habitan bacterias muy peligrosas que pueden colonizar tus genitales y provocarte infecciones. Por otro lado el sexo oral también conlleva riesgos ya que en la boca hay muchos gérmenes capaces de producir alteraciones en los genitales.

– Si para masturbarte te agrada la sensación de humedad no uses tu saliva, cremas comunes o lociones corporales para lubricar la zona. Lo mejor es utilizar geles específicos para los genitales.

- Cuando tengas una erección en un momento inoportuno no fuerces tu miembro hacia abajo o a un costado porque puedes lesionarte. Simplemente trata de disimular de la mejor forma posible y espera a que la excitación pase.

- Procura que ninguna sustancia externa (polvo, arena, tierra, etc.) entre en contacto con tu pene. Esto puede resultar gracioso, pero cuando se hace el amor al aire libre, por ejemplo en la playa, es más que probable que alguna que otro elemento perjudicial se cuele por entre los pantalones.

- Y por último, aunque no menos importante, recuerda que el condón es la única forma de evitar el contagio de ETS durante el acto sexual, así que cuando vayas a usar a tu amigo procura tenerlo bien enfundado.