Guía práctica para aficionados al sexo anal. La penetración anal

Ratio:  / 8
MaloBueno 
Tamaño letra:

Ya te familiarizaste con tu agujerito trasero, tu ano, ahora puedes comenzar a experimentar con tu pareja. Hay que dejar claro que el coito anal nunca debe de ser una práctica dolorosa, sino más bien todo lo contrario, nos tiene que producir un gran placer. Es muy importante que hables a tu compañero y le digas lo que sientes. No obstante, el criterio debe ser siempre el malestar y el dolor. Cuando el malestar excede el placer, no hay que esperar a que el dolor sea intenso, es hora de parar.

El sexo anal requiere ciertas condiciones y es por eso que su práctica es mucho más recomendable en estados de excitación intensa. En este sentido, es necesario preparar la situación lo mejor posible. Una buena preparación augura unos resultados agradables y satisfactorios para ambas partes.

- Lo primero y lo más fundamental, tienes que estar muy excitada, tu cuerpo te lo tiene que pedir. Tienes que estar preparada para ser sodomizada. Y un consejo para el que va a penetrar (el dador) fíjate en los gestos, en los gemidos de tu chica. Si ves que no está lo suficientemente excitada no fuerces la situación. Sigue con los juegos, los susurros, los lametazos, los besos, un poco de sexo oral tampoco viene nada mal para calentarla.

No hace falta que entres directamente a penetrarla con el pene, utiliza primero un dedo bien lubricado, entra despacio tocando las paredes interiores con movimientos circulares para relajar la zona y dilatar el ano. Después podrás introducir otro dedo y seguir con el juego. Y tu, mujer, si notas que te duele, dile que pare, no hagas nada que te moleste.

- A continuación puedes dar un paso más, la excitación es ya extrema, en este punto puedes utilizar algún juguetito para que te ayude a dilatar el esfínter. Puede ser un plug anal (es un dilatador del ano, en forma piramidal con bolitas de distintos tamaños, el material más recomendable es la silicona. Incluso lo puedes dejar en el interior del ano para que siga dilatando los músculos). O hacer uso de unas bolas chinas anales, se deben introducir despacio y cuando estás a punto de tener el orgasmo tirar de la arandela. ¡Qué gozo!

- Si los dos accedéis, también podéis disfrutar de un anilingus. Para ir aclimatando la zona, nada mejor que un beso negro, unos lengüetazos suaves para luego ir aumentando la intensidad, te hará sentir placer sin medida. No hace falta decir que siempre es recomendable una buena higiene antes de realizar esta práctica.

El anilingus es extremadamente excitante porque la abertura de tu ano es deliciosamente sensitiva y los labios y lengua muy expresivos. Es tan fácil como lamer la vagina y las mismas acciones crean reacciones placenteras. Tu pareja lame a través de la piel anal, húmedas lengüetadas alrededor de la abertura, una y otra vez, arriba y abajo. Él puede mover rápido la punta de su lengua o restregar gentilmente sus labios sobre el agujero.

- Y cuando ya quieras sentir su pene dentro de ti, tiene que introducirlo despacio, sin movimientos bruscos. Tú misma puedes marcar el ritmo de la penetración y parar cuando no te sientas cómoda. Recuerda que hay que estar muy bien lubricada.

ASUMIENDO LA POSICIÓN

1. La cuchara
Para iniciarse en la penetración anal, una buena posición es de lado, la comúnmente llamada ?Cuchara?, ya que la penetración no es muy profunda y la posición no requiere de mucho esfuerzo físico por lo que podéis estar más relajados. Recuéstate de lado con tu pareja detrás y mientras te penetra suavemente pídele que te estimule el clítoris.

2. El perrito
La posición del ?perrito? es quizás la más excitante para el hombre, pues le permite una visión muy excitante de tu trasero. Colócate sobre tus manos y rodillas para que tu ano quede en el aire; tu pareja se arrodillará justo detrás, encarando tu trasero. Él se pondrá sobre ti, guiando su miembro lubricado a tu ano. Rápido o lento, dependiendo de tus preferencias, él empujará su pene dentro de ti mientras tú le abres el camino. Entonces el empujará su cadera adelante y atrás, moviendo su miembro dentro y fuera de tu ano. Mientras él te penetra, mantente quieta o rota tu cadera de un lado a otro, esta posición es más conocida como “de perrito” -por razones obvias-, y tiene la ventaja de facilitar una penetración profunda, combinada con la libertad de movimiento.

3. Variación del misionero
En la posición “pervertida del misionero” te tiendes sobre tu espalda, levantando tus rodillas hasta el cuello de tu pareja y pasando las piernas alrededor de sus hombros. Estarán cara a cara y es más agradable si colocan una almohada bajo tu pelvis para levantar tu trasero al viento. Esta posición también permite una fácil y profunda penetración.

4. De pie
Otra posición interesante es de pie, tu pareja justo detrás de ti. Apoya tus manos en un pilar, una mesa o una pared; esta posición es conveniente para usarse al aire libre y es posible y excitante ser penetrada en público con sólo levantar tu falda y permitir a tu pareja introducirse en tu ano. En esta posición no es tan fácil penetrar, pero hay completa libertad de movimiento y si no hay donde apoyarse, tú y tu pareja pueden tomarse de las manos. Si buscas una posibilidad entre la multitud, la penetración anal de pie es una gran experiencia.

5. Boca abajo
Por supuesto, puedes tenderte sobre tu estómago con tu cadera elevada con una almohada y tu pareja se pondrá sobre ti. Esto es bueno si él no es demasiado pesado. Te permitirá relajarte y tus manos estarán libres para hacer cualquier otra cosa. No es tan fácil una penetración completa con éste método y tus movimientos están restringidos.

6. Ella encima
Lo inverso de lo anterior te permite controlar la velocidad y profundidad de la penetración. Acuesta o sienta a tu pareja, móntate sobre él y desliza tu ano hasta encontrar su pene erguido. La penetración es fácil y profunda en esta posición y tú tienes el control. Las manos de tu pareja están libres para acariciar tu busto o aún para estimular tu clítoris mientras tú te deslizas arriba y abajo sobre su miembro. Lo mejor de esta posición es que también resulta fácil para tu pareja, pues tú haces la mayor parte del trabajo.

ALGUNAS CONSIDERACIONES PARA ELLOS Y ELLAS

1. El hecho de a alguien no le guste algo, no quiere decir que sea malo.

2. Lo principal al tener sexo anal es la higiene. Bueno, es lo esencial en todo tipo de relación que se establezca…

3. También está el hecho de, en el caso de los hombres, ser lo bastante paciente, amable, y lo principal, saber aceptar un NO. Que sí, podemos estar muy excitados y se puede sentir muy bien y no queremos salir de “allí”, pero cuando ella dice que NO, SAL, ME DUELE, pues vamos, hay que hacer caso. No quejarse, ni hacer drama.
¿Que te parecen exageradas sus quejas? Pues entonces cuando estés solo en el baño, duchándote, prueba meterte tu dedo primero y luego algo más grande y grueso. Verás que la sensación, en un principio, no es agradable, e incluso es dolorosa. Por lo tanto: Se paciente y cariñoso con ella.

4. Para ellas: Siempre es bueno probar otra cosa, sí, duele, pero el dolor será momentáneo, no te alteres, ni entres en crisis y lo más importante háblale, dile como ir, que se detenga si te duele, si te quedas callada o te alteras, pues el pobre tío perderá el control, y al final los dos terminaran frustrados.

5. Sobre la sensación de defecar. Pues sí sucede. Es una reacción normal del ano al notar algo dentro. Por eso hay que hacerlo despacio, con calma. Disfrutando el momento.

6. Si, si, ya sabemos que quieres ser un Porn Star, que tu ídolo es Ron Jeremy o “Jhon “El Empalador” Steele, que tu sueño es “bombear” a tu enamorada, novia, esposa y darle sin importar su quejas. Total, en “las pelis porno no se quejan, gimen“. Bueeeno, eso pasa en las películas, pero no en la vida real. Por lo general una actriz porno, cuando tiene una escena de sexo anal se prepara con bastante antelación. Se practican un enema(s) un día antes, solo consumen líquidos (de ahí que sus hoyitos se vean tan limpios) y lo más importante, el actor(res) con quienes tienen sexo pues son de su entera confianza. No es cualquier tío que se cruzaba por allí.

7. Y finalmente, si, las posibilidades de contraer enfermedades son elevadas, pero lo mismo sucede si es que tenemos sexo vaginal, o sexo oral, e incluso si damos un beso, las posibilidades de intercambio de bacterias y demás cosas es muy elevada. Pero ello no significa que lo dejemos de hacer. ¿Verdad? Con tomar las precauciones adecuadas contra el contagio es suficiente. Es importante recordar que nunca debe penetrarse el ano y seguidamente la vagina sin cambiarse antes el preservativo.

Así que ya sabes, estar muy excitada, ir poquito a poco, embadurnarte con lubricante, usar preservativo y sobre todo, mucho cariño y delicadeza al sodomizar, son las claves básicas para comenzar a practicar la penetración anal.