El pene curvo

Ratio:  / 3
MaloBueno 
Tamaño letra:

El mal de Peyronie está caracterizado por el aparecimiento de una curvatura del pene durante la erección, que se desenvuelve a lo largo del período de vida, pudiendo llegar a alcanzar hasta una curvatura de 90 grados, para arriba, para abajo o para los lados. Con frecuencia va acompañada de dolores durante las erecciones.

Esta dolencia conlleva a una relación sexual dificultosa o imposible según sea el caso. Este mal fue descrito por el médico francés, Francois Gigot de la Peyronie, en 1743. En mención del apellido de este médico, el mal recibió su nombre. Reconocido en el mundo entero como el Mal de Peyronie.

¿Cómo ocurre?

El pene está formado por tres cavidades cilíndricas. Las dos superiores son llamadas de cuerpos cavernosos, y la cavidad inferior de cuerpo esponjoso, en la cual se encuentra la uretra (canal por donde pasa la orina y el semen).

Las dos cavidades superiores están envueltas por una envoltura elástica llamada de túnica albuginea que se expande con la llegada de la sangre y cuando las dos están llenas es obtenida la erección que deberá ser suficientemente rígida y recta para que se consiga la penetración.

Por encima de las dos cavidades superiores (los dos cuerpos cavernosos), están los nervios y vasos superficiales que dan la sensibilidad y además la irrigación de la piel del pene y la de la cabeza del mismo.

¿Por qué el pene se curva?

En el mal de Peyronie, el tejido elástico normal de la túnica albugínea está substituido por una cicatriz.

Normalmente con la erección, el tejido elástico del pene se expande y alarga simétricamente, resultando así en una erección recta, de otro lado por causa de la existencia de la placa o tejido cicatricial que no es elástico, no se consigue de esta manera que la erección sea recta.

La enfermedad se inicia como un pequeño nódulo o constricción en el asta peniana debajo de la piel que puede aumentar y desplegarse por una gran extensión.

Esta placa invade o substituye el tejido elástico de la túnica albugínea con un material no distensivo. Cuando el paciente con Peyronie tiene una erección, la placa no se expande y el pene se curva para ese lado.

En caso de que el paciente posea dicha curvatura en el pene desde el nacimiento, esta podría deberse a un problema de estiramiento en la túnica albugínea o de las envolturas del pene, externos a la túnica. A esto se le denomina pene curvo congénito, cuyo tratamiento quirúrgico es semejante al del Mal de Peyronie.

¿Cuáles son las causas?

No se conoce aún la causa específica para la formación de la placa (cicatriz). Sin embargo, algunos estudios muestran que el problema tal vez provenga de una enfermedad auto-inmune, mientras tanto otros creen que la causa sea de origen hereditaria.

Sin embargo, generalmente se cree que estos pacientes tendrían una mayor predisposición a la formación de cicatrices.

El trauma del pene durante la relación sexual guarda una íntima relación con el desenvolvimiento de la enfermedad, por eso solamente el 30 o 40% de los pacientes se acuerdan de lo sucedido cuando se les pregunta.

Este trauma comienza con una herida, que a su vez se transforma en una inflamación y seguidamente en la formación de una cicatriz en la túnica albugínea, lo que impide la elasticidad durante la erección, obteniéndose como consecuencia una curvatura para el mismo lado de la cicatriz.

Se estima que el 3% de los hombres desarrollarán el mal a lo largo de su vida.

Síntomas y tratamiento

Resumiendo se puede decir que los síntomas fundamentales son tres: curvatura progresiva del pene en erección; placa o nódulo fibroso en el pene de hallazgo casual y acortamiento del pene.

“Históricamente se usaba radiación, ultrasonografía, diaterma y últimamente el láser, a través del método conocido como litotricia que son ondas de choque”, explica la especialista.

Cuando la curvatura no es muy marcada se puede recetar por vía oral vitamina E (200 a 300 miligramos por día). También se puede administrar por tres meses Aminobenzoato de Potasio en dosis de 20 gramos por día (aunque es muy costoso). Otro tratamiento muy usado es la terapia con inyección dentro de la lesión fibrosa mediante el uso de corticoides y en otros casos se pueden usar bloqueadores de calcio para disminuir la dureza de la placa y el dolor.

La opción quirúrgica. En los casos más severos de la enfermedad se recomienda la intervención quirúrgica. Estos consisten en:

Cobertura de vena o fibrosis sobresaliente de más de un año de duración.

Dificultad para tener relaciones sexuales debido a la deformidad.

Pene pequeño con una curvatura severa. Generalmente el tratamiento consiste en intervenir la fibrosis formada en el cuerpo cavernoso afectado para enderezar el pene. Si la curvatura es muy severa se puede reemplazar la fibrosis por un parche con vena safena “lo que da excelentes resultados cosméticos y eréctiles”, dice la especialista.

Hasta el momento no se conocen con exactitud cuáles son las causas que originan este mal, por lo que su detección se produce mediante chequeos periódicos, especialmente cuando el paciente nota una fibrosis excesiva en el pene.

¿Tiene alguna relación con la impotencia?

Estudios indican que algunos pacientes con este mal han perdido la capacidad de mantener la sangre en el pene durante la erección (problema veno-oclusivo o escape venoso).

Inicialmente, esto puede dificultar la diferencia entre el paciente que tiene problemas de escape venoso y de aquellos que están muy ansiosos acerca de su pene y pierden la erección, secundariamente por la ansiedad y el estrés.

En la mayoría de las veces la placa está en la parte superior del pene causando una curvatura para arriba. Por lo tanto, las placas pueden aparecer en cualquier parte del pene, en consecuencia la curvatura quedará para el lado de la misma, y tendremos curvaturas en diferentes sentidos.

En algunos pacientes, el pene además de la placa no llega a estar suficientemente rígido (placa constrictiva) o puede tener una disfunción eréctil en todo el pene.

Adicionalmente, el mal puede afectar a pacientes diabéticos, donde existen un mayor número de casos y también en aquellos que tienen una curvatura en el anverso de la mano (Mal de Dupuytren).

El Mal de Peyronie puede presentarse en el 70% de los casos con un nódulo palpable debajo de la piel.

Como existe una hipótesis hereditaria, teóricamente puede haber una mayor incidencia en los descendientes de los hombres afectados por este mal.