Mis vecinas: Un dia de playa.

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Auxi y yo, volvimos del sex-shop muy despacio y casi sin hablar, no podía creer hasta donde había llegado, me dijo que se quedaba en casa con sus amigas para salir de fiesta, era jueves y habría mucha gente, y yo dije:

J.- Mañana, no tengo que ir a trabajar, iremos los 4 a la playa, de acuerdo?

Ax.- Vale, después de desayunar, y hacer las tareas, nos vamos.

J.- Vale, no hace falta que preparéis comida, mañana os invito a comer en algún chiringuito, hasta mañana.

Ax.- Adiós.

Al día siguiente, pasaron por casa las 3 jóvenes, hicieron las tareas, y metieron en una nevera, un montón de bebida, llevaban unos vestiditos muy cortos, que tapaban por poco sus bikinis, sobre mediodía emprendimos el camino hacía la playa, fuimos a la más transitada de Conil, no quise ir a ninguna de las calas, prefería estar donde hubiera mucha gente, los 4 empezamos a tomar el sol, mi sorpresa fue que en la playa si llevaban la parte de arriba del bikini, no tarde ni un minuto en ordenar:

J.- Quitaros la parte de arriba del bikini, como os lo tengo que decir.
 
Ax.- Javier hay un montón de familias por aquí, como nos vamos a poner en top-less, no hay nadie así.

J.- Me da igual me vais a obedecer, quiero que os quiteís la parte de arriba, ademas seguro que a muchos padres de familia les encanta, veras que pronto se arremolinan por aquí.
 
Las tres a la vez, y con mala gana se despojaron de la parte de arriba del bikini, cosa que agradecieron todos los hombres de alrededor, que no dejaban de mirarlas, fue pasando la mañana de playa, ellas bebían y se bañaban en el agua, de vez en cuando se daban crema una a la otra, y tomaban el sol, como yo intuía varios padres de familia con gafas de sol, se colocaban cerca de nosotros para no perder detalle, de los cuerpos de mis vecinas, ya casi a la hora de comer, se acerco a nosotros un vendedor ambulante, el típico negro que va vendiendo cosas por la playa, tenia pulseras, collares, gafas de sol etc.
 
.- Hola, buenos días, me llamo Kimbo, quieren algo?.
 
J.- Hola Kimbo, yo soy Javier, estas son Auxi, Ana y Noelia.
 
Yo le di la mano, tenia una mano enorme con unos dedos muy largos, tenía más o menos 40 años, alto 1,85 y estaba gordo, seguramente pesaba alrededor de 100 kilos, hablaba castellano perfectamente,  mire a las chicas para que saludaran a Kimbo, estas se fueron levantando una a una, y le dieron dos besos, Kimbo no quitaba los ojos de las tetas de las chicas y dije:
 
J.- Queréis, algo chicas?
 
Las tres empezaron a mirar, collares y pulseras en la caja que llevaba el negro, las tres eligieron un collar y una pulsera, que se pusieron inmediatamente, cuando fui a pagar le entregue a Kimbo 50 euros, y no tenia cambio, me dijo que fuera a una furgoneta, que estaba en el paseo marítimo aparcada, una de color granate, y que allí me cobraba, el hombre se fue hacia la furgoneta y le dije a las chicas que nos marchábamos a comer, se pusieron sus chanclas y vestidos, recogimos todo y lo dejamos en mi coche, nos fuimos a comer, no sin antes pasar por la furgoneta a pagar a Kimbo, antes de pagarle le pregunte:
 
J.- No tendras por casualidad bikinis para las chicas?
 
K.- Si en la furgoneta ahora se los saco.
 
Kimbo entro en la furgoneta y saco una caja llena de bikinis.
 
J.- Yo quiero que sean de tipo tanga.
 
Mis tres vecinas me miraron, alarmadas sabían lo que les tocaría a partir de ahora, todos los hombres de la playa las mirarían no solo las tetas, también el culo.
 
K.- De que color los quiere?
 
J.- Para Noelia blanco que le tiene que quedar muy bien con ese culazo moreno, y la talla 38, y para Auxi y Ana uno rojo y uno azul, ya que son mas blanquitas, y la talla 36.
 
K.- Lo de las tallas va ser difícil, lo mejor es que se lo prueben.
 
J.- Me parece bien, venga chicas cogeros una toalla y taparos entre vosotras para probaros el tanga.
 
Ellas me miraron extrañadas, no querían probárselo en medio del paseo marítimo, estaba lleno de gente y Kimbo dijo:
 
K.- Si quieren, pueden hacerlo en la furgoneta.
 
Las chicas accedieron y los cinco, nos acercamos a la furgoneta, cuando Kimbo abrió la puerta, un tipo negro dormía en un colchón solo llevaba calzoncillos, la furgoneta olía mal, estaba llena de colchones, y un montón de ropa, gafas, collares, dvd piratas, el chico que dormía despertó.
 
.- Buenos días.
 
Le saludamos todos, era muy joven 17 años calculé, estaba muy delgado casi desnutrido diría yo, tenía mal aspecto, Kimbo nos explicó que llevaba varios días enfermo, con fiebre y no sabían lo que tenía, las tres chicas pasaron a la furgoneta, se levantaron sus vestidos de playa y bajaron su bikini de una en una tapandose entre ellas de forma que se viera lo menos posible, el chico negro que se encontraba mal, no perdía detalle de lo que ocurría allí, todos pudimos advertir como debajo de aquel calzoncillo, se escondía una polla cada vez más grande, se estaba empalmando mientras mis vecinas se probaban el tanga, Kimbo y yo tampoco perdíamos detalle desde fuera de la furgoneta, ya que dejamos la puerta abierta.
 
J.- Que tal os queda?.
 
.- Bien.
 
J.- Quitaros el vestido, para veros mejor.
 
Las tres procedieron a quitarse el vestido, los tres hombres que allí estabamos las pudimos ver, solamente con el tanga, el negro joven y Kimbo, no dejaban de mirar a sus tetas, y a ellas les excitaba ser devoradas por las miradas.
 
.- Nos queda muy bien ¿no?
 
J.- Si a ver daros la vuelta, que os podamos ver el culo.
 
Las tres se giraron dentro de la furgoneta y dejaron a nuestra disposición una visión excelente de sus culos, el joven que estaba en la furgoneta, ya no pudo evitar su erección y al llevar un calzoncillo tipo slip, el principio de su polla estaba ya fuera del mismo, las chicas se dieron cuenta de esto, le miraron como sorprendidas y con un gesto entre ellas empezaron a reír, tras ponerse los vestidos y entregarme los bikinis antiguos, bajaron de la furgoneta, pagué a Kimbo y le dije:
 
J.- Mira en el coche, tengo alguna medicina, que le vendrá bien a tu amigo, no tienes nada para darle.
 
K.- No nosotros vamos a una farmacia a por algo, y no nos lo dan.
 
J.- Ahora te traigo yo algo.
 
K.- Vale, señor se lo agradezco mucho.
 
Fui a por la medicina a mi coche, que estaba cerca, y mande a las chicas a que fueran cogiendo mesa en el restaurante.
 
J.- Mira Kimbo, en el coche solo tengo esto, cuando termine de comer, me acompañas a casa y te doy más.
 
K.- Muchas gracias es usted muy amable, aquí le espero.
 
Nos fuimos a comer, el restaurante estaba al lado, nos atendió un camarero muy simpático, de unos 30 años que se quedo embobado con mis vecinas, no dejaba de mirarlas y decirles piropos, una vez que terminamos de comer, tras beber cerveza y mucho vino, trajo una botella de licor y dijo que había que terminarla, las chicas se lo tomaron al pie de la letra, llevaban una borrachera de cuidado, estaban acostumbradas a la cerveza, vino y copas, pero ese licor las había dejado tocadas, salimos sobre las 6 de la tarde,......... los últimos del restaurante.
 
Al salir me acerqué a la furgoneta, allí estaban Kimbo y dos negros más, tendrían 20 años, uno estaba gordo se parecía a Kimbo y pensé que era su hijo, el otro estaba delgado pero fibroso tenia el cuello ancho y unos brazos bastante fuertes.
 
J.- Que tal esta el joven?
 
K.- Mejor le ha bajado la fiebre, con lo que le ha dado.
 
J.- Vamos a hacer una cosa, sois cuatro no?
 
K.- Si señor.
 
J.- Mi coche esta aparcado aquí al lado, me seguís con la furgoneta y en mi casa, coméis algo, os laváis y te doy medicinas para el enfermo.
 
K.- Muchas gracias señor, es usted muy amable.
 
Kimbo se subió a la furgoneta para conducir, y los otros dos jóvenes se subieron atrás con el enfermo. Ana al ver aquello me pregunto:
 
A.- Donde van ellos?
 
J.- Vienen a casa, uno de ellos esta malo, le daremos medicina, les vais a sacar algo de comida, se ducharan en casa y luego si tienen ganas les dejare que pasen un buen rato en la piscina y el patio, dije con una segunda intencion que no captaron mis vecinas.
 
Llegamos a casa, las tres chicas se metieron en la cocina a preparar algo de comer, y yo me fui con los negros a la piscina, hablaban y reían entre ellas, el licor les hizo efecto, los negros se sentaron a la mesa, y mis vecinas empezaron a traer comida y bebida, los chicos tenían mucha hambre, tanto yo como las tres chicas, solo bebíamos cerveza ya que terminamos de comer hacía un rato, pero ellos no paraban de comer y beber, una vez que terminaron con todo lo que había en la mesa, nos dieron las gracias por todo, las chicas empezaron a recoger la mesa, los negros las miraban con deseo, tras la comida trajeron para prepararnos unas copas, los negros estaban encantados, llamé a Noelia que estaba recogiendo la cocina con sus dos amigas.
 
N.- Dime Javier.
 
J.- Mira, trae del botiquín aspirina, antiinflamatorio y algo para la gripe, para que se lo tome el enfermo, trae gel, champú, desodorante, crema hidratante y colonia de mi cuarto de baño, ahora se van a quitar la ropa y pones en la lavadora.
 
La verdad es que las ropas, estaban algo sucias, y ellos también, Noelia se fue al botiquín, y los negros comenzaron a desnudarse calzoncillos incluidos, cuando volvió los 4 negros estaban completamente desnudos, y toda su ropa amontonada en el suelo, Noelia no pudo evitar mirar, las 4 enormes pollas de los negros, todas tenían un tamaño y grosor, superior a lo habitual,  pero  Kimbo y el que estaba fibroso destacaban del resto, tenían un polla que le llegaba casi hasta medio muslo sin estar erectos, con unas venas enormes, los otros 2 negros también tenían un buen aparato, Noelia salió del patio con las ropas hacía la cocina, y al minuto Auxi y Ana, estaban allí con la excusa de recoger la mesa, no perdieron detalle tampoco de las pollas de los chicos, que utilizaron la ducha de la piscina para lavarse a conciencia, y volvieron a la cocina, como estaban alejados decidi acercarme tambien un momento a la cocina para ver por que tardaban tanto mis vecinas en volver, conforme iba llegando escuche una conversacion muy interesante:

 
Auxi la más recatada y vergonzosa dijo, habéis visto la polla del negro de la furgoneta?, donde me meto yo eso.
 
Las tres empezaron a reír, y Noelia dijo:
 
N.- Venga Auxi, seguro que al final si podrias, ojala tuviera para mi una asi jaja, si ya de por si esta grande asi como estara empalmada, podriamos provocarlos un poco para ver si podemos ver algo ¿no?.

Ax.- ¿que dices tia?
 
A.- Es verdad, yo pienso como Noelia.
 
Auxi no contestó, en el fondo quería tanto como sus amigas, comprobar como seria de grande la polla de uno de los negros, pero su personalidad, le hacía no reconocerlo.

No llegué ni a entrar en la cocina, esas palabras hicieron decidirme a ayudar un poco a mis vecinas... sin que ellas lo supieran y asi disfrutar de un buen espectaculo. Una vez en el patio volvi a llamar a la chicas que vinieron rapido, para su sorpresa y la de los negros, les pase a cada una la mano por encimad de sus tanga, notando una curiosa humedad en sus chochitos, estaba claro, estaban calientes.

 
J.- Venga bañaros las tres en la piscina.
 
Ana se colocó el tanga que yo le había trasteado, y fueron las tres al agua, los chicos vinieron hacia mi, despues de haberse duchado a conciencia y me preguntaron si podían bañarse con ellas, yo asentí con la cabeza y los 4 negros se tiraron al agua con mis vecinas, se acercaban a ellas para tocarlas, y a ellas no parecía molestarles, las tenían arrinconadas a las tres en un lado de la piscina y buceaban hacía ellas metíendolas mano, y ellas hacían que se resistían y reían, tras un rato de juegos, mis tres chicas salieron del agua, y se secaban con sus toallas a mi lado, mientras los negros seguían con sus juegos, y les dije:
 
J.- Quitaros el tanga, y quedaros desnudas.
 
Noelia y Ana, lo hicieron al instante, a Auxi le costo un poco más, tuve que mirarla con mala cara para que lo hiciera, se colocaron las toallas en sus axilas cubriendo todo su cuerpo y me entregaron los 3 tangas, los chicos fueron saliendo del agua y acercándose a nosotros, los cuatro se encontraban desnudos, mojados, y sus pollas tras el juego con mis vecinas medio empalmadas, tenían frío y tiritaban un poco, dije:
 
J.- Dejarles vuestras toallas, chicas.
 
Las tres se acercaron a ellos, y retiraron de sus axilas las toallas, y se las entregaron, estos empezaron a secarse, solo el chico que estaba enfermo se quedo sin toalla, y tuvo que esperar a que un compañero terminara de secarse, al no tener toalla no pudo ocultar su erección, desde que mis vecinas estaban desnudas no perdían detalle de su cuerpo, la polla de este había crecido por segundos, las miraban las tetas y el coño, estas avergonzadas cruzaban sus brazos tapando sus pechos, cuando el chico más joven recibió la toalla de su compañero, en vez de secarse con ella, la extendió sobre el césped de la piscina y cogió de la mano a Auxi que era la que tenía más cerca, la tumbo sobre la toalla abrió sus piernas y empezó a chupar su coño, con sus enormes labios, los otros tres viendo que las chicas estaban receptivas, hicieron el mismo gesto de estirar la toalla, el joven fibroso cogió a Ana de la mano, y Kimbo y su hijo los dos más gordos fueron a por Noelia, yo bebía de mi copa encantado con la escena, en el césped a dos metros de mi, cuatro negros se iban a follar a mis tres vecinas, a Auxi le seguían comiendo el coño, y ella gemía de placer.
 
Ana estaba arrodillada ante el chico con la boca llena de polla, y Noelia también de rodillas repartía su boca entre la polla de KImbo que era la más grande, y la del otro negro.
 
El chico que tenía fiebre se puso sobre Auxi y coloco su polla en el coño de esta, se la fue metiendo despacio, el joven era delicado, pero no fue suficiente, esa enorme polla le hizo daño, gritaba como una posesa mezcla de dolor y placer, yo desde mi posición veía como esa polla estaba dilatando el coño de Auxi, que no dejaba de gritar.
 
A Ana el chico, la puso a cuatro patas con el culo en pompas mirando hacia mi, el joven no fue tan delicado como el de Auxi y sin previó aviso, y con celeridad empalo a la pobre Ana, por poco sus manos delanteras le fallan y cae, pero aguanto no se como, el grito que emitió se pudo oír a varias manzanas de allí, el joven negro empezó a realizar un mete saca, sobre el coño de Ana, que la estaba dejando destrozada, este negro era el más perverso y se la quería follar duro, al contrario que el de Auxi, que también al tener fiebre, estaba más tranquilo.
 
El negro de Ana, de vez en cuando la cogía del pelo y la tiraba hacía el, esta gemía y giraba su cabeza hacía atrás, su mirada de vicio se cruzaba con la mía, dándome las gracias por todo lo que estaba haciendo por ella, el tipo seguía dando pollazos sin control, de vez en cuando la azotaba en el culo, dejándola toda la mano marcada, en sus blanquitas nalgas.
 
Auxi empezó a gemir muy fuerte, y tras correrse ella un gruñido enorme, me hizo saber que su chico también lo había echo, dejó de moverse y cuando se retiro de ella, pude ver como salía de su coño una cantidad inhumana de semen, Auxi no se movía, se quedo tumbada en la toalla con sus piernas abiertas, y su coño rojo e inflamado, el joven estaba algo débil y se sentó en una silla, con la polla colgando ya flácida.
 
Noelia era la que más difícil lo tenía, estaba con Kimbo y con su hijo, Kimbo se había tumbando en la toalla, y ella estaba cabalgando sobre el, la polla de Kimbo desaparecía bastante en el coño de Noelia, pero no del todo, era imposible meterse algo así de grande, mientras con la boca Noelia intentaba aliviar al otro joven, que también era muy bruto, le estaba follando duro la boca, la cogía de la nuca y le hacía meter su polla hasta que esta daba una arcada, ella tenia los ojos llorosos, y apenas podía gemir ya que siempre tenía la boca llena, el hijo de Kimbo al ver a Auxi con las piernas abiertas y libre, decidió ir a por ella, la cara de Auxi cambió en cuanto vio venir hacía ella, una polla de aquellas dimensiones, al hijo de Kimbo no le importo que el coño de Auxi aún estuviera lleno de semen, y se la metió de golpe ante el alarido de esta, el joven sacaba su polla y la volvía a meter con más fuerza, Auxi gritaba y gemía en cada embestida, en una de las sacudidas el joven se corrió y se quedó tumbado un rato sobre Auxi, el hijo de Kimbo se levanto, y se sento junto al otro joven que ya habia termido, Auxi seguía con sus ojos cerrados y sin moverse, su coño era un mar de semen, en ese momento Kimbo empezó a acelerar, y Noelia al cabalgar más rápido sobre el , se corrió de gusto gritando como una loca, a los pocos segundos Kimbo dejó de moverse, y también lo hizo dentro del coño de Noelia.
 
Ya solo quedaban Ana y su negro, que era el que más aguantaba, era el que estaba más fibroso y fuerte, este sacó la polla del coño de Ana, y dejándola a cuatro patas, el tipo se puso a girar al rededor de ella mirándola con deseo, y dijo:
 
.- Ni te muevas.
 
El negro dejó a Ana para ir a por Noelia que seguía con la polla de Kimbo en su coño, la cogió de las mejillas y le hizo que esta chupara su polla, no la soltaba de las mejillas y le hacía metérsela muy dentro, Noelia tenía problemas para chupar tal herramienta, tras un rato jugando con la boca de Noelia, el negro se fue a por Auxi, que seguía en la misma posición tumbada, mirando al cielo con las piernas abiertas y las rodillas dobladas, y con su chocho llenito de semen, el joven la miro desde lo alto y dijo:
 
.- Arrodillate.
 
A Auxi le costo moverse estaba agotada, pero consiguió ponerse de rodillas, este cogió su pelo largo y arrimo su cara hasta su polla.
 
.- Abre la boca todo lo que puedas.
 
Auxi, lo hizo sin rechistar y el negro metió la polla en la boca de Auxi, hasta que esta dio una arcada y el negro la saco.
 
.- Lo vamos a repetir, ahora abre mas la boca.
 
Ella realizo la misma operación y el negro la volvió meter y esta vez Auxi aguanto mejor la embestida del joven que empezó a realizar un mete saca sobre su boca, tras un rato así dijo.
 
.- Vuelve a tumbarte lo haces muy bien.
 
Y volvió a por Ana que seguía colocada en la misma postura, ella miraba hacía a delante, y todos mirábamos deseosos la escena, el negro en ese momento decidió volver a tomarla desde atrás, esta vez lo iba a intentar por el culo, coloco su polla en el ano de esta, no sin antes tomar los fluidos de su vagina con los dedos para lubricarlo, ante los gritos de gusto de Ana, al principio la metió despacio, hasta que el glande perforó el culo, en ese momento un golpe seco dejo un alarido de la chica espectacular, el negro empezó a dar embestidas sin control, y ella empezó a gemir de placer a la vez que lo hacía de dolor, hasta conseguir un orgasmo bestial, tras un rato dentro de ella el negro también grito de placer, y cuando saco la polla del culo dilatado de Ana, este no dejaba de expulsar semen, que caía por sus muslos hacía abajo, yo me quede impactado por la violencia del joven, pero creo que a Ana le gustaba que la follaran así, el se sentó a mi lado y ella se tumbo sobre la toalla a descansar, con las piernas algo abiertas con el coño y el culo doloridos.
 
Tras esto los negros pidieron su ropa, y Auxi que era la que primero había terminado, fue a la lavadora para darles sus ropas, estos se volvieron a duchar y a darse un nuevo baño en la piscina, se secaron de nuevo, se vistieron  y dándome las gracias uno por uno se fueron marchando, las chicas estaban abatidas muy despacio, y sin decir nada fueron subiendo a sus habitaciones, yo termine mi copa y me fui también a dormir, encantado de lo que había visto.
 
A la mañana siguiente, sobre las 10 de la mañana, unas voces debajo de casa me despertaron, no así a las chicas que estaban agotadas, salí por la ventana de la puerta principal, y  vi a tres jóvenes llamando a la puerta de mis vecinas, me asome y pregunte:
 
J.- Hola, ¿quien sois? ¿os puedo ayudar en algo?
 
.- Si mira, somos los novios de tres chicas que estan aqui de vacaciones, pero llevamos un rato aqui y no nos abren podrias ver si las puedes avisar por el patio?
 
J.- Si, si podria, pero antes cuando sali a por el periodico y unos churros las vi salir y creo que iban al supermercado, asi que supongo que tardaran un poco
 
.- Las estamos llamando al móvil, y no contestan.
 
J.- Pues no se... ahora bajo y hablamos mejor. Y cerre la ventana y me puse a pensar lo mas rapidamente posible.

CONTINUARA...