El compañero de escuela de mi marido

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Todo empieza con uno de mis 3 secretos, y no precisamente el  de ser una mujer infiel…

Un día me decidí a buscar un hombre que quisiera tener sexo, solo eso, que supiera que soy casada y que tenia ganas de experimentar nuevas cosas

Tenia ganas de saber que se sentía ponerle “el cuerno” a mi marido,

pero de una manera segura, sin complicaciones y sin problemas.

Fue así como entre a la pagina de Tapatíos (que tanto me habían recomendado para esas cosas).

Publique un anuncio buscando un hombre para aventura esporádica, sin problemas, nada serio, solo sexo… y puse una foto de mis nalgas… que yo se que son mi mayor atractivo.

Fue así como en un día, tenia mensajes de más de 70 hombres preguntando que necesitaban para ser ese “amante” que yo estaba buscando.

No soy tonta, ni me dejo engañar con palabrerías, así que hice una lista con todos los nombres, correos y teléfonos y empecé a stalkearlos, con ayuda de otra persona (que este seria mi segundo secreto).

Al final la lista de mas de 70, quedo reducida a 10, de los cuales cuando ya les di fecha y hora para vernos unos no pudieron y otros me dijeron que yo no era yo, y que les estaba viendo la cara, incluso dijeron que yo era hombre jajaja.

Bueno el caso es que uno de los que no pudo en ese momento, meses después, volvió a contactarme, me mando un correo preguntando si todavía quería o ya no… le respondí que si.

Hay una parte muy interesante en esta persona, además de que tiene una verga grande y que me llamo mucho la atención desde el principio que me mando sus fotos, hay algo mas que me hizo elegirlo a el, pero eso seria mi tercer secreto.

El día llego… estaba nerviosa porque me sentía rara, no me sentía mal ni me remordía la conciencia, me preocupaba mas el que pasaría en ese encuentro.

No sabia que ponerme, no quería ir muy atrevida, pero tampoco muy mojigata, acabe por usar un vestido corto de color morado que me remarcaba mi mejor atributo, las nalgas.

Iba tarde al encuentro, iba presionada por que no quería llegar tan tarde, pero por fin llegue.

Pensé que no lo reconocería, pero no, en cuanto lo vi supe que era el. Alto, moreno, robusto… me puse mas nerviosa.

Lo salude como si nos conociéramos de hace mucho, y fuimos hasta su carro, me pregunto si ya me podía besar o hasta que llegáramos al motel, a lo que respondí que hasta el motel, ya que en la plaza en que estábamos trabaja mi hermana, y si bien se que no me diría nada si supiera de mi infidelidad, si me diría que tuviera mas cuidado y prefiero evitarme esa bronca.

Fuimos al Motel que esta casi saliendo de la plaza, entramos y me pregunto con un tono un tanto sarcástico si ya me podía besar, nos besamos, sentí sus labios junto a los míos, su lengua… no puedo negar que me calenté desde que entramos al motel, pero quería que me calentara más.

Nos pusimos cómodos, yo me senté en la cama y el, aun de pie, me recostó en la cama, me empezó a besar, empezó a tocarme desde el cuello, y fue poco a poco bajando sus manos a mi pecho, luego a mis nalgas, me dijo que que  buenas nalgas tenia , y me dijo que si no se me repegaban mucho en el camión, le dije que no, y es cierto, ya casi no.

Siguio manoseándome las nalgas, pero ya con un tono mas caliente, me besaba y luego me sente, me quite el brasier y la tanga negra que llevaba, me puse sobre el y deje que me besara mis pechos (cosa que me vuelve loca), mientras el succionaba mis pezones y me tocaba mas y mas, yo empecé a tocar su grande verga, estaba muy dura, cosa que me gusto y éxito mucho mas.

Baje poco a poco y me miro con una exitacion tan profunda que me exito aun mas. Empecé a hacerle un oral, cosa que me gusta mucho hacer, empecé a mojarle la verga con pequeños besos y lengüetazos, luego me la meti lo mas que pude, no me cabia toda pero la meti hasta donde pude… y así empecé a hacerle el oral que a juzgar por sus movimientos y jadeos le fascino.

Me monte sobre el y me meti esa verga deliciosa que había dejado mojada con mi saliva en mi vagina, que ya estaba muy mojada, empecé a moverme y empecé a sentir como entraba y salía… estaba a todo lo que daba, estaba super caliente, y quería mas y mas.

Me empezó a decir que si quería que el fuera mi amante, yo le regrese la pregunta diciéndole que si quería ser mi amante, y me dijo que si, mientras sentía tan rico entrar y salir esa verga, me puse a pensar en la posibilidad de tener un amante fijo,  aunque preferiría tener varios “amantes”.

Cambiamos de posición y el se puso sobre mi, me empezó a dar como me gusta, fuerte, pero no salvajemente… estaba muy mojada, y muy caliente.

Mientras lo hacíamos me decía que el quería ser mi amante, que quería que yo fuera su “putita”, y me calentó mucho que me dijera eso.

Despues nos pusimos a platicar un poco de trivialidades de nuestras vidas, nos recostamos y luego me siguió besando, me acomode de modo que me siguiera tocando y besando y volvimos a empezar... Le volvi a chupar esa verga que tanto me gusto, y sentía que casi lo hacia venir, pero el me dijo que quería cogerme, y me le monte, empecé a cabalgarlo con todas mis fuerzas, ambos gemíamos y nos decíamos cosas, el que quería ser mi amante y yo, que iba a ser su putita, y así estuvimos hasta que se vino.

Yo sentía mi corazón a mil, despues de un rato nos cambiamos y arreglamos y despues me fue a dejar en el tren. Nos despedimos normal y quedamos en seguir en contacto para volver a repetir este encuentro.