La amiga de mi esposa

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Nos encontrábamos en mi casa, una noche, bebiendo unas copas junto a unos amigos. Ya todos casados, algunos con bebes, responsabilidades etc. Yo por mi parte casado hace 2 años, pero aun sin niños.

La conversación era muy amena, y al poco rato el alcohol fue comenzando hacer efecto en algunos de los que estábamos ahí. El tema de la conversación fue derivando al sexo, y al cabo de un rato, comenzaron a salir infidencias, las cosas que nos gustaba hacer con nuestra pareja, etc.

Mi señora es estupenda, hermosa de cara y con un cuerpo espectacular, muy buena de sentimientos, sin embargo en lo que a sexo se refiere, cae en lo que diríamos muy reservada o poco animosa. Nuestras relaciones esporádicas, se limitaban solo a un par de poses, no le gustaba el sexo oral y que decir de lencería o juegos eróticos, eso estaba completamente fuera de contexto.

Mientras la charla continuaba y algunos comentaban sus locuras echas en la cama, mi señora se confesó que ella no era muy buena para realizar esas fantasías o locuras. En broma, muchos se compadecieron de mí, ya que yo también me confesé que era muy caliente, pero que Claudia coartaba mi inventiva.

Gloria, sin embargo, una amiga de ella, argumentaba que en su caso era distinto. Que ella era muy fogosa y que Carlos, su marido no a acompañaba en todas sus locuras. Muchas veces era el, el que rechazaba tener sexo con ella. Que le gustaría filmarse mientras lo hacían, o tomare fotografías, era una de sus fantasías, pero que Carlos era muy tímido y no se atrevía. También bromeamos con ese tema, imaginándonos como Carlos se andaba escondiendo de ella, pero para mi interior, pensaba en lo mucho que me gustaría que mi señora fuera así.

Gloria no era muy linda de cara, pero tenía unos pechos que estaban de miedo, que siempre me habían llamado la atención, pero que ahora después de saber como era ella en la intimidad, eran como un imán que atraía inconscientemente mi mirada. Mientras continuábamos sentados a la mesa, mi vista se iba irremediablemente a los pechos de Gloria, siendo sorprendidos por su mirada en 2 oportunidades.

La velada llegó a su fin y nuestros amigos se marcharon.

Pasaron 3 días y de vuelta de mi oficina, recibí una llamada de mi señora, que me pedía pasar al supermercado a comprar unas cosas que hacían falta. Me encontraba comprando cuando siento que alguien me tapa los ojos. No sabía quien era, pero por su risa, me di cuenta que era Gloria. Andaba sola comprando la mercadería del mes. Nos saludamos y la fui acompañando en sus compras. Al pasar cerca de la cafetería del supermercado, me invitó a tomarme un café con ella. Nos sentamos, ordenamos y comenzamos a charlar respecto de la velada de la otra noche. Ella vestía un vestido tradicional, pero muy escotado, que hacía ver majestuosos sus pechos. Durante la conversación nuevamente mi mirada se perdía en la juntura de esas hermosas tetas, logrando incluso que perdiera el hilo de la conversación.

Gloria, como les comenté no era muy hermosa de cara, pero su físico, y su coquetería al hablar dejaban perplejo a cualquier hombre. La conversación nuevamente se centró en el tema sexo, y ella se quejaba de la rutina del matrimonio, que cuando ella era joven la pasaba muy bien, que comprendía mi situación etc etc, hasta que me di cuenta que por sus miradas y su tono de voz, que me estaba coqueteando descaradamente, incluso entre broma, me dijo que lo mejor que podríamos hacer era pegarnos una escapada juntos y saciar nuestras ganas reprimidas. Yo también seguí la broma y al rato nos dimos cuenta que ninguno de los dos estaba bromeando, pero ninguno se atrevía a decirlo directamente, hasta que ella tomó las riendas y me dijo que si algún día necesitaba "distraerme", que la llamará. Yo a esas alturas me encontraba enfermo de caliente y de frente le dije que la idea me parecía fabulosa, y que si ella quería, no dudaría ni un momento en distraerme con ella.

¿Sabes Alex? … te debo confesar que solo esta conversación, me tiene muy excitada

A mi también Gloria

Y la verdad .. me muero de ganas por estar contigo ….. ahora

¿Te refieres ahora ya?

Si , Carlos hoy llega tarde del trabajo, y si tu quieres, hacemos realidad esta conversación

Mis oídos no daban crédito a lo que estaba escuchando, eran las 5 de la tarde, y me encontraba con una de las amigas de mi señora, ofreciéndoseme en bandeja. A una invitación así, no podía rechazarme, a si que rápidamente quedamos de acuerdo a que yo me iría a dejar las cosas a mi casa, para pasar a buscarla a un lugar "X" y marcharnos inmediatamente.

La dejé comprando en el supermercado y me dirigí a mi casa. Claudia me recibió las cosas y pasé a darme un ducha rapidísima. Ella me preguntó para donde iba y le dije que cunado venía de vuelta, me acordé que había algo en la oficina que no había terminado y que esa tarde había traspirado mucho, por eso la ducha. Mi ingenua señora no dudo en ni un minuto de mi historia. Me vestí lo mas casual posible para no despertad sospechas de ella y antes de salir, busque la cámara fotográfica, para inmortalizar esa salida.

Apenas salí de la casa, llamé a Gloria a su celular y me dijo que venía saliendo del supermercado y que dejaría su auto estacionado en el lugar convenido, para que yo al pasara a buscar.

Conduje a toda velocidad al lugar convenido, aun con algo de miedo de ser descubiertos por sus marido o por Claudia, o que alguien nos fuese a ver, ya que aun había luz de día, me encontraba completamente excitado y mi verga a punto de estallar.

Al dar la vuelta, vi el auto de Gloria estacionado. Me detuve detrás y ella se bajó inmediatamente cerrando el suyo y subiéndose al mió. Rápidamente nos dirigimos a las afueras de la ciudad. Ya en el recorrido, mi mano acariciaba su pierna y ella la mía, comentando las muchas ganas que teníamos ya de estar el Motel.

Apenas entramos nos comenzamos a besar apasionadamente, tocándonos en una forma desesperada. Pero la llamada del citófono solicitando la cancelación de la cabaña y la solicitud de los tragos nos hizo separarnos unos momentos.

Me alejé un poco a cancelar la cabaña y a recibir los tragos a través de una pequeña ventanilla. Al volver, Gloria se había sacado su vestido y me esperaba en la cama solo con ropa interior. Su imagen era divina, aun sin andar con un conjunto muy sensual, era un delicioso bocado que me esperaba ….

Saqué de mi chaqueta la cámara y le pedí que por favor me dejara tomarle unas fotografías. A ella le encantó la idea, pero con el compromiso que su cara no saliera en ellas. Comence a fotografiarla, y ella , acostada en la cama , dejó libre uno de sus preciosos pechos.

No aguante y me acerqué a chuparlos como un loco. Eran tal cual como me los había imaginado, grandes, duros con un pezón también muy grande y oscuro. Mi lengua recorría todo su cuerpo. Si hay algo que Gloría hacía bien era besar. Sus besos eran un placer, muy sabrosos y apasionados. Mi calentura no daba mas y mas aun escucharla gemir y desearme, diciendo las cosas que me iba hacer ….

Le pedí que se diera vuelta y que me dejara fotografiarle el culo, sin dudarlo ni un segundo, ella se dio vuelta y me lo ofreció. Me preguntaba si me gustaba lo que veía y lo mucho que ya deseaba sentirse penetrada. Comencé a acariciarla, y a besarle el culo. Ella estaba realmente caliente y gemía llena de placer. Mi lengua comenzó a trabajar duramente en la entrada de su culo. So a ella le encantaba y me dijo que le encantaba que la penetraran por detrás. Con mis dedos comencé a trajinar esa rica cavidad, y a petición de ella le metí un dedo. Ella loca de placer, se agarraba sus nalgas con ambas manos y me pedía mas y mas. Le metí dos dedo y ella se movía de adelante hacia atrás follándose mis dedos.

No aguante mas y le dije que se la metería por el culo. Cosa que me pidió por favor que lo hiciera. Con Claudia hacerlo por ese lugar indebido era prácticamente pecado, mientras que para Gloria, era lo que mas le encantaba.

Realmente Gloria era un diosa en la cama, sus movimientos, su forma de quejarse, la manera como me pedía que se la metiera mas fuerte, mas adentro era lo que todo hombre buscaba en una mujer. Que afortunado era Carlos de poder tener a esa hembra sedienta de sexo todas las noches. Como era posible que no las disfrutara. Que daría yo por que mi señora, fuese así.

Ella era la que llevaba las riendas, me ordenaba como lo quería, ella misma me pedía cambiar de posición, se notaba en su cara, el gozo, el placer. Me di cuneta que no era su primera infidelidad con Carlos, que era una mujer muy experimentada, pero no me importaba, era mi runo de saciarme con ella y como lo estaba haciendo….

Con sus piernas abiertas, mirándome directamente a los ojos, me indicaba que su primer orgasmo ya venía y sin detenerme, logre que alcanzara un profundo orgasmo, que mas placer me dio al ver como sus ojos se cerraban y gritaba como una loca. Casi estuve a punto de correrme con ella, cunado me pidió que no lo hiciera, ya que quería que me descargara en su boca. Me costó mucho aguantarme las ganas de no acabar dentro de ella, pero su ofrecimiento era un sueño para mi, y haciendo mi mayor esfuerzo, logre aguantarme, hasta que ella cambiando de posición, de metió mi verga a la boca y me dio una mamada profesional.

Solo se la sacaba de la boca y me las masturbaba fuertemente pidiendo que le echase mi leche en su boca…. Mi cámara no dejaba de fotografiarla, cosa que más la excitaba aun. Ya avisándole que no aguantaba mas, ella se la tragó por completa y me dio una chupada, que sentí que me succionaba hasta el alma. Con un gran quejido le avise que me corría y mi leche, como lava ardiente expulsada de un volcán comenzó a salir. Gloria no se la sacaba de su boca y cunado mi ultima gota salió, ella abrió su boca y me mostró como mi leche la tenía inundada.

Después la cerró y la volvió a abrir mostrándome que se la había tragado toda.

La sesión de sexo no termino ahí. Luego de descansar unos minutos, volvimos hacerlo, una y otra vez, cada vez de una forma distinta. El tiempo pasó volando, y cuando nos dimos cuenta ya había oscurecido. Nos bañamos rápidamente, ella tratando de que su pelo no se mojara y salimos del Motel. En el camino, nuestras manos aun buscaban el sexo del otro y antes de bajar del auto, viendo que no hubiese nadie en la calle nos fundimos en el último apasionado beso.

Quedamos de acuerdo que este no sería nuestro último encuentro.

Estas por su parte si ….. Gracias y agradezco su valoración y comentarios.