La sesión de fotos

Ratio:  / 0
MaloBueno 
Tamaño letra:

Hacia un par de años que me había trasladado con Lara a las afueras de Madrid para estudiar en la universidad del centro. Pensamos que seria más difícil encontrar piso, pero localizamos un ático precioso y muy bien de precio en una urbanización de Móstoles. Nosotras somos de Zaragoza, y se nos hizo muy duro cambiar de ciudad y empezar a hacer amigos, compaginar trabajo y estudios,... menos mal que en el ático vivimos Lara y yo y así no nos sentimos tan solas, y los gastos son a medias.

Esto sucedió hace unos meses, a finales de curso, la primera semana de Junio, en plenos exámenes finales de curso. Aunque nosotras estudiamos Química, su gran afición es la Fotografía. Uno de esos días, en una tarde libre, quedé con un compañero de mi clase, David, para ayudarle con unas practicas de Laboratorio. Yo no es que sea muy lista, pero el curso me va genial, así que no tuve problemas en quedar con aquel compañero para ayudarle.

Cuando llego aquel guapetón, como es normal y lógico, le enseñe la casa: el saloncito con una cocina con barra americana, el baño, nuestras habitaciones, y el cuarto donde Lara y yo revelamos nuestras fotos, y la terracita, que aunque es pequeña, suficiente para las dos. A David le extrañó muchísimo que tuviéramos una duchita en la terraza, pero es que Lara y yo tomábamos el sol ahí casi todos los días que hacia bueno, y claro, para irnos refrescando disponíamos allí del agua. La verdad es que podíamos bajar a tomar el sol en la piscina de la urbanización, pero allí en nuestra terracita pues podíamos tomar el sol a nuestras anchas, bien en topless o desnudas sin que nadie nos molestara ni sentirnos violentas:

¿Y como que tenéis una ducha aquí fuera? – pregunto David.

Pues porque cuando tomamos el sol aquí y tenemos mucho calor podemos refrescarnos sin tener que entrar en casa.

Pero si abajo tenéis una piscina... ¿por qué tomáis el sol aquí vosotras solas?

Por eso, porque aquí como estamos solas pues podemos tomar el sol a nuestras anchas.

Te refieres a ponerte en topless, ¿no? Que envidia, a mi me encantaría tomar el sol desnudo...

Si, a nosotras también nos gusta mucho tomar el sol sin ropa, porque así te evitas las marcas del bikini, por eso tomamos el sol aquí, porque no creo que a nuestros vecinos les hiciera mucha gracia que tomáramos el sol como nuestras madres nos trajeron al mundo.

Hombre, yo he ido a alguna playa nudista y se toma el sol mucho mejor que con bañador, estas mas suelto. Además, eso de ver a las muchachas también desnudas y que te vean a ti, es muy morboso.

Ya... yo solo he tomado el sol aquí, con Lara. No creo que fuera a alguna playa nudista porque pasaría mucha vergüenza.

¿Vergüenza? ¿Y por que? Si todo el mundo va desnudo como tu... Al principio siempre piensas que todo el mundo se te va a quedar observando, pero luego te das cuenta de que no es así.

Así que nada, después de la pequeña charla, nos pusimos con la práctica y las explicaciones. Como eso de Química es tan aburrido, a la hora u hora y media de que estuviera explicándole a David las prácticas y ayudándole con unos ejercicios, tuvimos que hacer un pequeño descanso para que no se hiciera la tarde tan pesada.

Como David sabia de la afición mía por la fotografía, en ese descanso me pidió que le enseñara algunas fotos que había realizado. Me levante de la mesa donde estábamos estudiando y me acerque a un pequeño armario de donde saque algunos álbumes. Deje dos sobre el televisor y traje el resto hacia donde estaba David. El primer álbum era de algunos de los lugares donde había estado, ya que yo y mi amiga solemos viajar a menudo. La catedral de Santiago, de Sevilla, de Burgos, las murallas de Ávila, El Pilar, el parque del Retiro de Madrid, el parque Güells de Barcelona,... Entonces David cogió un álbum de esos que había dejado encima del televisor, de cuyo contenido era muy diferente a los anteriores, aunque no lo supiera aun, y yo le dije que no lo viera cuando él me pidió permiso para abrir el álbum y deleitarse con mas fotografías.

- ¿Por qué no me dejas ver este álbum?

Es que este es un álbum íntimo: son de mujeres desnudas. Y como comprenderás, al ser las fotografías de otras chicas, no tengo el permiso de las chicas para enseñar sus retratos.

Venga por favor, déjame. Sabes que soy de confianza y no voy a decirle a nadie que he estado viendo estas fotos.

De acuerdo, total,... no conoces a nadie de las mujeres que posan para mí.

(Estas eran algunas fotos:)

Y David empezo a ver fotos de mujeres bellísimas desnudas y semidesnudas de todas las razas y de todas

las maneras: rubias, morenas, castañas, mulatas, negras, europeas, orientales,... Verdaderamente las fotos eran una maravilla, no eran las típicas fotos pornográficas en las que solo se ven coños y tetas, sino que estas eran eróticas, solamente se insinuaban las formas de la mujer, una hermosura. Lara decia que yo tenia realmente talento. Algunas chicas eran conocidas de la universidad, algunas otras familiares, como mis primas, y la otra gran mayoría eran amigas de ellas.

Oye, ¿y por que solo tienes fotos de mujeres? Pregunto David intrigado.

Pues porque ningún hombre se ha ofrecido a posar desnudo para mí; además, es mucho más difícil encontrar a alguno. ¿Quieres ser mi modelo?

Para salvación de David, siguió pasando fotos y fotos hasta que apareció una morena guapísima de unos profundos ojazos oscuros, y pudiendo cambiar de tema pregunto que quien era aquel ángel bajado del cielo, que estaba muy buena. Yo, riéndome a carcajadas, le dije que era mi compañera de piso, Lara, y una amiga de la infancia con la cual había ido a Madrid con ella. Le conté que yo estudiaba Química en la misma universidad que nosotros, salvo dos cursos por debajo, ya que ella había repetido y además era un año menor que yo. David empezó a ruborizarse y para salir del trago pregunto si seguían con las practicas.

Mientras le seguía explicando y ayudando con las prácticas de Laboratorio, le preguntaba a él que si se atrevería a posar para mi desnudo, que como anteriormente había apuntado que no le importaba que le vieran desnudo... David iba evitando las preguntas como podía, ya que solamente pensar en las fotos que había estado viendo de aquellas hermosuras y de imaginarse desnudo posando para su compañera de clase, se estaba empalmando, pues a David le parecía muy sensual y pensaba que tenía un cuerpo escultural. Además, yo iba esa tarde con unos shorts vaqueros que me tapaban el culo con dificultad y una camiseta blanca de tirantes con un escote de infarto, y asimismo no llevaba sujetador, y utilizando una 95 de pecho... pues David que no era de piedra estaba mas caliente...

Para salir del paso, me contesto que si terminábamos pronto de la práctica que accedía a posar desnudo para mí, pensando que como era tarde pues no nos daría tiempo a acabar. Pero casualmente, terminaron a las siete de la tarde. Así pues, empecé a decirle a David que como había dicho que si terminábamos temprano posaría y eran las siete, que lo debido era deuda y que aun nos quedaban un par de horillas para tomarle algunas fotografías. El intentó disuadirme, pero le comience a decir que era un bocazas, que mucho de boca pero que luego a la hora de la verdad no se atrevía a nada, que lo único que era era un mirón, que lo había dicho para mirar las fotografías que había tomado desnudas a las muchachas,... y finalmente accedió David, porque en el fondo, no le importaba que le viesen desnudo…lo que le daba vergüenza es que se empalmase y lo vieran así. Eso si… David me pidió el favor de que no se le viese mucho la cara.

Yo, contenta, le indique que se fuera quitando la ropa mientras le ofrecía una toalla y empezaba a preparar todo el material.

Cuando todo estaba preparado, David estaba sentado en una silla con el respaldo hacia delante y la toalla le tapaba las ingles... Yo empecé a tomarle fotografías en diferentes poses. Poco a poco David fue soltándose y olvidándose más y más de taparse con la toalla. En eso, que llegó Lara:

Ups, perdón, pensé que estarías sola, dijo Lara.

Tranquila, solo estoy haciéndole unas fotos a David; es un compañero que ha venido a que le ayudara con unas cosas de clase (dije mientras me acercaba a ella y David se tapaba).

Ah, esta bien.

Además, a David no le da vergüenza que le vean desnudo, o eso me ha dicho antes. Así que si quieres quédate mientras sigo tomándole algunas fotos, ¿vale?.

Bueno si a el no le importa...

No... no, no, quédate si quieres, respondió David.

David se puso de espaldas y tiro la toalla al suelo. Le tome algunas fotografías asi, de espaldas, y luego fue dándose la vuelta despacio. El no sabia que Lara y yo éramos muy liberales en el tema sexual, así que se sorprendió muchísimo cuando vio que mientras estaba con la mirada clavada en él, fue quitándose ella también la ropa. Se quedo solamente en bragas y empezó a masturbarse mientras a David la polla se le ponía cada vez mas dura y se le hinchaba. Cuando consiguió llegar al clímax, le ofrecí que fuera ella la que ahora tomara las fotos, que quería posar junto a él. Ella no puso ninguna resistencia, y yo me quite la ropa mientras David volvía a quedarse con la boca abierta.

David se puso detrás de mí y con sus manos tapaba mis pezones, que ya estaban tiesos. De cintura para abajo la tapaba la mesa. Note como su dura y gran polla se estampaba contra mi culo, haciendo casi presión. Eso hacia que yo cada vez estuviera mas excitada... Íbamos cambiando de posición, intentando siempre rozarnos. Primeramente, Lara nos decía que intentáramos taparnos mis pechos y el coño y su polla con el cuerpo del otro, pero luego la cosa se fue calentando y mostrábamos nuestros cuerpos desnudos. Después me puse encima de la mesa tumbada, y el encima mío, como si fuésemos a follar. Otra como si le estuviera haciendo una mamada, con su polla muy cerca de mi boca entreabierta,...

Lara se dio cuenta de que nos estábamos deseando... y dijo que iba a cambiar el carrete de la cámara que se le había acabado... y nosotros aprovechamos para besarnos con una pasión antes vista. Enseguida le mostré mis agujeritos entregados a él, y cogió la indirecta. Me tumbo en la mesa de nuevo y metió de un solo golpe aquella polla, que en cuestión de unos escasos minutos me hizo llegar al orgasmo mas intenso de mi vida. El siguió bombeándome con aquello durante un rato mas, hasta que un poco antes de que el pudiera correrse, oímos unos ruidos procedentes del cuarto de revelado de las fotografías y dejamos el "trabajo".

Ella volvió y con una sonrisa picara dijo que no le quedaba ya ningún carrete. David, sonrojado, le pregunto la hora, y al decirle que era ya casi la hora de cenar, y nos explico que se iba ya a casa que era tarde, y me dio las gracias por la ayuda. Quedo en llamarme... y así lo hizo. Lo que paso aquel día lo contare en otro relato.