Una puta en la carretera

Ratio:  / 0
MaloBueno 
Tamaño letra:

UNA PUTA EN LA CARRETERA

Hola amigos, mi nombre es Federico y les contaré lo que sucedió este fin de semana.

Resulta que vivo en Santiago de Chile. Estudio Arquitectura en la Universidad de Chile. La verdad me va bien aunque me faltan como 3 años, igual le hago el empeño. Vivo solo en la capital, pero los fines de semana me voy a la casa de mis padres que viven en la comuna de Quilicura, en una casa de campo.

Como día viernes, yo estaba muy contento, ya que se vendría el fin de semana y podría descansar un poco. Inmediatamente al salir de la Universidad, me fui directamente a la casa de mis viejos. Agarré el auto y me vine a 100º por hora. Me sentía libre, con la música a todo chancho escuchando "Breacking The Law" de los Judas Priest.

Después de 1 hora recorriendo en la carretera el viaje se puso un poco tedioso. Aparte que como iba solo no podía conversar con nadie.

Pero cual fue mi sorpresa cuando a lo lejos diviso una silueta. A pesar de que uso gafas, tengo muy buena vista, al menos con ellas puestas. Lo que veían mis ojos a lo lejos era una mujer, como de 1.70 aproximadamente. Tenia una melena rubia y un vestido negro cortísimo.

Yo no dude en ningún minuto de no llevarla, así que baje la velocidad.

Desde mas cerca pude observar mejor su cuerpo. Tenia unas piernas muy largas y hermosas. También poseía unos zapatos blancos muy altos lo que hacia que realzara mucho mas su figura. Cuando estuve enfrente pare el auto

Hola, adonde vas??

Hola, voy a Quilicura, me puedes llevar???

Claro, encantado, súbete.

La chica al subir acomodo bien sus piernas aunque muy señorita ella, se acomodaba el vestido, era inevitable que mostrara sus muslos y parte de sus calzones.

El trayecto con ella se me hacia mas corto. Su nombre era Cecilia, pero le gustaba que le digieran Chechi. Empezamos hablar de todo hasta que llego el tema obvio. El sexo.

Ella era mucho mas abierta al hablar de eso. Me preguntaba acaso si tenia novia, que si de cuando no tenia sexo y cosas así.

Mientras hablábamos de eso ella cruzaba sus piernas, sabiendo que eso excita mucho a nosotros los hombres. En ese instante no quería llegar luego a mi casa, así que vire hacia otro lado, en donde solo hay parcelas y una que otra persona.

Chechi, me dijo donde íbamos y le conteste que no quería llegar luego a mi casa. Estacionamos el auto y nos pusimos conversar extendido.

La mujer cruzaba, movía y se tocaba las piernas. Yo empecé a empalmarme, pero no quería que ella se diese cuenta. Empezamos a hablar de sexo. Ella me confeso que en su vida habrá mamado mas de 100 vergas, que había probado todo tipo de sexo y alguna que otra aberración.

Con lo que me contaba me empecé a tocar por encima del pantalón. Y le dije que yo tenia una fantasía sexual:

Oye, haz chupado pico dentro de un auto, pero al aire libre???

Mmmm la verdad, creo que no, pero podríamos intentarlo

Inmediatamente le di un atraque en la boca, mientras la muy puta, me agarraba el paquete con descaro.

Me masajeaba el paquete por encima, yo por mientras le agarraba el poto.

Ella muy audaz me bajo el cierre del pantalón y empezó a chuparlo como una puta. Su lengua hacia maravillas con mi capullo. Con su lengua recorría cada milímetro de mi glande, mientras que con la otra mano masajeaba mis cocos.

Chechi me miraba a los ojos, me pajeaba, me chupaba y luego se lo tragaba completo. Yo por mientras le metía los dedos en su coño que estaba muy húmedo.

La muy puta dejo de chuparlo y se saco el vestido negro que llevaba puesto y solo quedo con su ropa interior de color rojo. Se bajo del auto y me movía el culo como una perra en celo. Yo seguía sentado en el auto corriéndome la paja. Chechi se puse enfrente del auto y me dijo:

Ven papucho. Cumple tu fantasía, ven y chántamelo.

Pegue un salto del auto he inmediatamente fui donde ella. La muy puta ya se había sacado los calzones, solo quedaba en sostén. Me incorpore detrás de ella y se lo metí hasta el fondo de su coño, mientras ella se apoyaba en el auto.

ahhhhhhhh maricón rico, me estay haciendo cagar la zorra, ahhhh

eso, grita puta culia!!!!, eso, grita conchetumare.

Parece que las palabras sucias le gustaban, porque cada vez gritaba mas la perra. Cambiamos de posición, y la acosté boca arriba de la capota del auto. La puse patitas al hombro y empecé a bombearla de nuevo.

ohhhhh, así me gusta putita, así te quería tener, maraca!!!!.

Si papito, te gusta?? Así me querías, uyyyyyyyy.

Empecé a bombearla fuerte, ya que hace tiempo no follaba con alguien. Estuve a punto de eyacular, pero me aguante. Chechi sentía mi verga mete y saca de su concha, hasta que se corrio nuevamente.

ohhhhhhhhhh, concha de tu madre, hijo de puta, me hiciste acabar de nuevo, ohhhh.

Putita, dame el culo, apuesto que lo tenis mas abierto que la chucha.

Si papito, te lo doy, pero vamos a otra parte.

Me tomo de la mano y fuimos un poco mas allá. Se acostó de lado en el pasto seco (paja) parando el culo mostrándome su orificio anal.

Inmediatamente me incorpore detrás de ella y le introduje mi pico en su ano.

Ohhhhh maraca culia, teni el medio culo, ohhhhhh.

Ohhhh papito, dame, dame, culeame asi, culeameeee

Mientras le seguía culiando, Chechi me agarraba del pelo desde atrás y se vino en su tercer orgasmo. Creo que sus gritos se deben haber sentido por todos lados, pero al estar en un sitio apartado, se dio la libertad de gritar su orgasmo a su antojo.

Ohhhhhhhhhhhhhhhh, acabo amor acabooooooooooooo, ahhhhhh.

Esa frase fue crucial en mi y sentí que mi semen ya se había almacenado demasiado y ya era hora de vaciar mi esperma. Le saque el pico del culo y se lo puse en la cara. Me puse a pajearme y empecé a expulsar semen en la mejilla de Chechi. Todo el semen cayo en su mejilla. Después de vaciarme la muy puta me limpio mi pene con una chupada.

Nos subimos al auto y le dije a Chechi:

Te voy a ir a dejar a tu destino.

No Federico, no te preocupes, cambie de opinión, mejor me devuelvo a Santiago, Adiós y gracias por todo.

Bueno, la verdad que por cortesía le dije eso, pero me daba lo mismo ir a dejarla o no. Cuando se empezó a bajar de mi auto, otro auto que se dirigía hacia el lado opuesto donde iba yo, empezó a tocarle la bocina a la Chechi. Ella muy contenta se fue corriendo se subió y se fueron.

Lo que paso con ellos, eso no lo se, quizás quien sabe, imagínense uds, o quizás sea tema para otro relato.

Adios