Un laberinto familiar

Un joven que ha perdido recientemente a su padre, descubre a su madre masturbándose furiosamente. Él sigue su ejemplo y más tarde conseguirá incluso tener una relación completa con ella. -Historia ficticia de AMATEUR Mi nombre es Ángel y lo que me pasó nunca podré olvidarlo: soy miembro único de una familia acomodada lo cual me permite unas ciertas libertades amén de lo libertino y un poco obseso que yo soy. Tengo 17 años, mido 1,78 de altura y soy bastante atlético pues practico bastante el fútbol además que se me da muy bien no obstante lo que más destaca de mi anatomía es mi no despreciable PENE pues el angelito mide así como 22Cm. De largo y 4,5 de diámetro. (Mis amigas están encantadas). Actualmente mi familia más directa la compone mi madre y yo pues mi papá murió de un infarto hace 14 meses. Mi mamá actualmente cuenta con 38 años es alta mide 1,74 y con unas medidas de vértigo calculo que aproximadamente tendrá 98 - 64 - 96. Tendré que medirla para saberlo con exactitud. Es muy morena con un pelo color caoba y unos ojos azules que hace un contraste impresionante con lo moreno de su piel al mismo tiempo su mirada es muy penetrante e intimida a quien no la conoce es así como consigue espantar a los moscones que de vez en cuando se le acercan pues como procede de una familia extremadamente conservadora al igual que la de mi difunto padre todos verían muy mal que su hija y todavía nuera se liara con alguien. La pobre está condenada a morir VIUDA. De su anatomía es necesario destacar sus hermosos pechos. Son además de grandes muy duros como para enloquecer a cualquiera. Tiene un culo que sólo verlo marea y cuando va caminando es imposible despegar la vista de él. Sus piernas son largas y muy torneadas. Como se dice vulgarmente "Propicias para el manoseo". Pero vamos a la historia: Lo que ocurrió me lo creo porque lo estoy viviendo. Es una historia alucinante. Una tarde que tenía previsto jugar un partido de fútbol este se suspendió y como no tenía otra cosa que hacer regresé a casa para aprovechar y hacer unos ejercicios del Instituto que tenía pendientes. Entré por la puerta trasera y me encontré la casa en un silencio total. Pensé que mi mamá habría salido, como me apetecía darme una ducha y el cuarto de la lavadora estaba abajo me desnudé, dejé mi ropa en el cuarto y en pelotas subí a mi habitación, pero al pasar por delante de la habitación de mi madre me pareció oír un gemido por lo que me paré en seco y me puse a escuchar qué es lo que estaba pasando. La puerta de la habitación estaba medio abierta por lo que, con cuidado, me asomé un poco pero no veía nada, escuché de nuevo un gemido muy tenue y sentí miedo de si había pasado algo o alguien que no fuese mi madre estuviera dentro o, todavía peor, que alguien estuviese haciéndole algo malo a mi madre por lo que y sin pensar que estaba en pelotas con cuidado fui entrando en la habitación y en cuanto me acostumbré a la oscuridad lo que vi me dejó alucinado. Mi madre se estaba haciendo una paja fenomenal, ella estaba espatarrada sobre la cama en pelotas picada y con un consolador de buen tamaño incrustado en su chocho. Con los ojos cerrados y con una mano dándole al consolador mientras con la otra se estrujaba las tetas estaba a punto de tener un orgasmo. Yo al ver aquello me puse a mil y cogí mi polla sin pensarlo me hice una paja monumental que me corrí antes que ella yendo mi semen a parar al suelo. Cuando me di cuenta y ante la imposibilidad de limpiarlo pues me descubriría salí con cuidado de su habitación y me fui a la mía totalmente preocupado por lo que pasaría pues a mi madre le tenía un respeto infinito incluso algo de miedo y eso que siempre fue muy buena y cariñosa conmigo. Me di un baño, me coloqué una bata y me puse a hacer mis deberes y como a las dos horas mi madre llamó a la puerta de la habitación si podía pasar que quería hablar conmigo yo preocupadísimo le dije que sí, ella entró y me preguntó que cuánto tiempo hacía que había llegado a casa, yo le contesté que como unas dos horas a continuación me preguntó si había estado en su habitación y yo sin poder contenerme empecé a llorar desconsoladamente, mamá muy cariñosa me abrazó y me pidió que me calmara pero yo seguía llorando, ella inconscientemente colocó mi cabeza entre sus tetas acariciándome con ternura pero yo también y muy conscientemente me di cuenta que sólo tenía la bata puesta y el recuerdo anterior saltó a mi mente como un tueno y mi instrumento comenzó a dispararse de una forma descontrolada. Ella en principio no se dio cuenta y yo aprovechando la situación pues ya no pensaba en otra cosa como sin querer con la nariz separé su bata yendo a apoyarse directamente sobre sus tetas como quien no quiere la cosa y todavía llorando cogí con mi boca uno de sus pezones, ella dio un respingo y el primer impulso fue de separarse pero como yo la tenía cogida de la cintura no consiguió desprenderse al mismo tiempo el efecto de mi boca sobre su pezón y la sesión que había tenido anteriormente que todavía la mantenía caliente se dejó hacer y siguió acariciándome la cabeza la cual cada vez apretaba más sobre su teta, yo poquito a poco fui bajando una de mis manos a lo largo de su espalda y cuando llegué a su culo comencé una suave caricia sobre sus nalgas, como ella se dejaba hacer osadamente y sin pensar en consecuencias deslicé mi mano bajo su bata inicié un suave frotamiento por el interior de sus muslos los cuales inconscientemente comenzó a separar hasta que mi mano entró en contacto con sus braguitas las cuales tenía ya muy mojadas. En todo esto yo había dejado de llorar y ella gemía constantemente. No nos dijimos ni una palabra, solté totalmente su bata y mi boca inició un recorrido suave y continuo hacia abajo. Cuando mi lengua llegó al elástico de sus braguitas, con los dientes se las fui bajando muy lentamente con el temor de que ella reaccionara y me diera de bofetadas pero eso no ocurrió. Como ella estaba de espaldas a mi cama suavemente la recosté sobre ella le saqué totalmente las bragas y mi boca se apoderó de su chochito que en ese momento era un verdadero manantial, su olor era exquisito, su tacto suave y aterciopelado, el clítoris parecía como el pico de un gorrión pero de un color rojo intenso, duro y maravilloso, el pelo de su pubis rizadito y muy suave. Aquello no era un coño aquello era una obra de arte. Con mis labios comencé a darle pequeñas chupaditas a su piquito el cual cada vez se ponía más duro, deslicé uno, dos dedos en su agujerito entrando y saliendo a una marcha frenética con lo cual ella tuvo un orgasmo monumental. Ella reaccionó y dijo... Pero hijo ¿qué estamos haciendo? A lo que yo contesté: mamá esto no es más que la relación de un hombre y una mujer maravillosa que esta condenada en vida por su familia. Ella dándose cuenta de que su hijo tenía toda la razón del mundo dijo... Ven hijo mío que tú también tienes derecho a disfrutar, me quitó la bata que todavía tenía puesta y al ver mi pene casi se le salen los ojos de las órbitas ¡Caramba, hijo mío menudo monumento que portas entre tus piernas! Y yo todo este tiempo sin enterarme, se me abalanzó sobre el aparato y lo que hizo es para no olvidar jamás. Comenzó un suave vaivén con sus manos de adelante atrás y al mismo tiempo se introducía el glande entre sus labios acariciándolo con la punta de la lengua, después de un buen rato y de improviso se lo introdujo casi completo en su boca iniciando una mamada infernal lo que hizo que mi polla soltara un verdadero torrente de leche. Ella siguió con mi nabo en su boca y éste no perdió la potencia en absoluto, seguía de empalmado igual que antes, entonces la cogí delicadamente le abrí sus adorables piernas y ella se encargó de introducírselo enterito en su conchita. Empezamos un ritmo cadencioso de mete y saca, los dos comenzamos a acelerar paulatinamente los movimientos, mamá empezó a gemir y a gritar, yo bufaba igual que un toro y en una estocada suprema mamá y yo nos corrimos hasta el infinito, fue el orgasmo más maravilloso que ambos habíamos tenido jamás. Desde ese día mamá sigue igual de recatada y VIUDA como siempre pero todo el mundo le dice que cada día se pone más hermosa, nosotros en el exterior somos madre e hijo en casa somos marido y mujer. La lástima es no poder tener hijos. FIN

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